Crónicas de Ciudad Jardín: El regreso del Café Cultural y el último adiós a Elena Calderón Salazar

 

Crónicas de Ciudad Jardín: El regreso del Café Cultural y el último adiós a Elena Calderón Salazar

Por: Manuel Güereca| Viernes, 27 de febrero de 2026


Hay noches en las que el patio de una casona antigua parece no ser suficiente para albergar tanto recuerdo. Eso fue precisamente lo que sucedió hoy en la emblemática Casa Nava, ubicada en la Av. Francisco I. Madero #590 Norte. Eran las 7:00 p.m. y el aire ya vibraba con una mezcla de expectación y nostalgia: regresaba el Café Cultural, esa iniciativa de la Dirección de Arte y Cultura que se ha vuelto un pilar de nuestra identidad local.


Pero esta no era una edición cualquiera. El motivo nos tocaba el corazón a muchos: un homenaje póstumo a la querida promotora Elena Calderón Salazar, una mujer cuya vida fue sinónimo de la preservación de nuestras culturas populares.

Un patio desbordado de afecto

La convocatoria fue total. El recinto se llenó de tal manera que el personal tuvo que sacar sillas adicionales para quienes llegaban un poco más tarde; nadie quería quedarse fuera de este tributo. Entre el público se mezclaban historiadores de la ciudad, familiares y amigos que acudieron a celebrar la memoria de Elena, recordada por su bondad y su disposición absoluta al servicio comunitario.


En el panel, las palabras de Jesús Galván, compañero de mil batallas de Elena, fueron de las más emotivas. Jesús recordó el impacto real que sus gestiones tuvieron en las comunidades de Lerdo y cómo su vocación de servicio —heredada de su padre y vinculada a su identidad política— siempre buscó el beneficio social. Por su parte, el Lic. Héctor Escamilla, organizador del evento, destacó que Elena no solo trabajaba en la cultura, sino que la vivía con una entrega envidiable.



El piano de Riohb Bretha y los contrastes de la noche

La parte artística estuvo engalanada por un recital a cargo del pianista Riohb Bretha. Es justo mencionar que su interpretación de piezas mexicanas fue impecable, aunque para ser honesto, la logística le jugó una mala pasada.


Mientras Riohb deleitaba con las teclas aquellas canciones de antaño típicas de un repertorio de música mexicana, se invitó al público a degustar los bocadillos gourmet preparados por alumnos de una escuela de gastronomía local. Lo malo es que, por andar la gente de aquí para allá haciendo fila para los snacks (que por cierto, ya estaban algo fríos para cuando llegó el turno de la mayoría), la actuación del piano quedó en un injusto segundo plano de atención. Es un mal común en estos eventos: a veces el "convivio" le gana a la "contemplación". Aun así, el talento de Bretha fue reconocido con un merecido diploma al finalizar la jornada.



Puentes culturales en La Laguna

La noche también contó con la presencia del Dr. Felipe del Río Martínez, titular de la Dirección de Cultura de la vecina ciudad de Gómez Palacio. Su asistencia subrayó la hermandad cultural de nuestra zona metropolitana. El Dr. Del Río Martínez resaltó la visión de Elena para unir mundos aparentemente distantes, recordándonos cómo ella lograba amalgamar expresiones tan modernas como el Hip Hop con la tradición más profunda de la Canción Cardenche.


Al final, uno se queda con la sensación de que estos espacios gratuitos son vitales. Con sus detalles y sus imperfecciones, el Café Cultural cumple su promesa de fortalecer el tejido social pues se notó la asistencia de gente nueva en el ambiente y sobre todo jóvenes que esperemos se interesen por la cultura más que por las redes sociales o la fiesta.


¿Qué sigue? Se anunció que la próxima cita romperá esquemas para hablar sobre el mundo de la Lucha Libre. Un giro temático interesante que, sin duda, volverá a abarrotar la Casa Nava. Ahí estaremos para contarlo.


Hasta la próxima, Manuel Güereca.

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